Ejercicios de suelo pélvico postparto: cómo y cuándo empezar

suelo pélvico postparto

Tras el parto, el suelo pélvico postparto necesita tiempo y cuidados para recuperarse. Es normal tener dudas sobre cuándo se puede empezar a ejercitarlo, cómo hacerlo bien y qué conviene evitar al principio. Aquí tienes una guía orientativa para entenderlo, siempre con una idea por delante: antes de empezar, ponte en manos de tu matrona, ginecólogo o fisioterapeuta de suelo pélvico, que valorará tu caso concreto.

Lo esencial

  • Consulta primero con un profesional (matrona, ginecólogo o fisioterapeuta de suelo pélvico): esta guía es orientativa, no sustituye una valoración.
  • Los primeros días son para descansar: el trabajo activo llega más adelante y de forma progresiva.
  • Se suele empezar tras la revisión posparto (en torno a las 6 semanas), con el alta y, si es posible, una valoración del suelo pélvico.
  • Al principio, evita el impacto y los abdominales clásicos, y prioriza respiración, activación suave y ejercicios guiados.

Qué es el suelo pélvico y por qué se resiente tras el parto

El suelo pélvico es el conjunto de músculos que sostiene la vejiga, el útero y el recto, como una hamaca en la base de la pelvis. Durante el embarazo soporta mucho peso y, en el parto, se estira y se somete a una gran tensión (más aún en partos vaginales, instrumentales o largos).

Por eso, tras dar a luz es habitual notarlo debilitado: pueden aparecer pequeñas pérdidas de orina, sensación de pesadez o menos tono. Es una situación frecuente y, con la valoración y el trabajo adecuados, mejorable. La clave está en respetar los tiempos y hacerlo bien.

Cuándo empezar con los ejercicios de suelo pélvico

La respuesta honesta es: cuando tu profesional te dé el visto bueno, no antes. Como referencia general de lo que se suele recomendar:

  • Primeros días y semanas: descanso. El cuerpo necesita recuperarse. Aquí encaja la idea de la llamada regla 5-5-5: unos primeros días de reposo (en cama, junto a la cama y cerca de ella) para priorizar la recuperación antes de la actividad.
  • En torno a la revisión posparto (habitualmente hacia las 6 semanas, o la "cuarentena"), el profesional valora cómo estás y si puedes empezar a trabajar el suelo pélvico.
  • Lo ideal es una valoración específica del suelo pélvico por un fisioterapeuta especializado, que te dirá qué ejercicios te convienen y cuáles evitar.

Cada mujer y cada parto son distintos (no es lo mismo un parto vaginal que una cesárea), así que los plazos los marca tu caso, no un calendario genérico.

Cómo empezar: los primeros ejercicios, con cabeza

Cuando tengas el visto bueno, se suele progresar de lo más suave a lo más exigente:

  1. Respiración y conciencia: aprender a respirar de forma diafragmática y a notar la zona, sin forzar.
  2. Activación suave del suelo pélvico: los ejercicios de Kegel, bien ejecutados, contrayendo y relajando sin apretar glúteos ni abdomen. Hacerlos mal puede ser contraproducente, por eso conviene que te enseñen. Tienes una introducción en la guía de ejercicios de Kegel.
  3. Progresión a hipopresivos, con guía: más adelante, y si el profesional lo indica, los ejercicios hipopresivos ayudan a recuperar tono. No son para el primer día ni para hacerlos por tu cuenta sin haberlos aprendido.

La progresión posterior hacia el ejercicio general se parece a la del ejercicio en el embarazo: poco a poco y con acompañamiento.

Qué evitar al principio

Para no sobrecargar una zona que aún se está recuperando, en las primeras semanas conviene evitar:

  • Ejercicios de impacto: correr, saltar, comba.
  • Abdominales clásicos (crunches) y cualquier ejercicio que aumente mucho la presión sobre el abdomen.
  • Cargar mucho peso o esfuerzos que te hagan "empujar" hacia abajo.
  • Volver de golpe a tu rutina previa sin una progresión.

Meter prisa aquí suele salir caro: mejor ir despacio y sobre seguro.

Señales para consultar con un profesional

Consulta (o vuelve a consultar) con tu matrona, ginecólogo o fisioterapeuta de suelo pélvico si notas:

  • Pérdidas de orina (al toser, reír o hacer esfuerzo) que no mejoran.
  • Sensación de pesadez o bulto en la zona vaginal.
  • Dolor pélvico o en las relaciones.
  • Cualquier duda sobre si estás haciendo bien los ejercicios.

Son situaciones frecuentes y con abordaje: cuanto antes se valoran, mejor.

Preguntas frecuentes sobre el suelo pélvico postparto

¿Cuándo puedo empezar a hacer ejercicios de suelo pélvico después del parto?

Cuando tu profesional te dé el visto bueno, normalmente a partir de la revisión posparto (en torno a las 6 semanas). Los primeros días son de descanso. Lo ideal es una valoración del suelo pélvico que personalice qué hacer.

¿Qué es la regla 5-5-5 en el posparto?

Es una forma popular de recordar la importancia del descanso inicial: unos primeros días de reposo (en cama, junto a la cama y cerca de ella) antes de retomar la actividad. Es una guía general de autocuidado, no una norma médica rígida.

¿Cuánto tarda en recuperarse el suelo pélvico?

Depende del parto y de cada mujer. Puede llevar semanas o meses, y en muchos casos el trabajo guiado acelera y mejora la recuperación. Un fisioterapeuta de suelo pélvico puede darte un pronóstico realista para tu caso.

¿Los ejercicios de Kegel valen para el posparto?

Bien hechos y en el momento adecuado, sí suelen formar parte de la recuperación. Pero hacerlos mal (apretando glúteos o abdomen, o en exceso) puede no ayudar, así que conviene que te los enseñe un profesional.

¿Puedo hacer abdominales para recuperar la tripa tras el parto?

Los abdominales clásicos no son lo primero: pueden aumentar la presión sobre un suelo pélvico aún débil. La recuperación empieza por respiración, suelo pélvico y, más adelante, trabajo de core adaptado y supervisado.

En resumen: primero valoración, luego progresión

Recuperar el suelo pélvico tras el parto es posible, y va de hacerlo con cabeza y sin prisa. Quédate con esto:

  • Antes de nada, valoración profesional: matrona, ginecólogo o fisioterapeuta de suelo pélvico.
  • Empieza suave y a su tiempo: descanso primero, luego respiración, activación y kegel bien hechos.
  • Evita impacto y abdominales clásicos al principio, y progresa poco a poco.

Cuando tengas el alta y quieras retomar la actividad con acompañamiento, en VivaGym podemos ayudarte a hacerlo con seguridad. Descubre el entrenamiento personal y da el paso a tu ritmo.

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